Resultados del estudio 2010
K. POR EL CULO
También hemos recuperado la curiosidad por el sexo anal. Y comprobamos que a ellos les interesa más que a ellas: el 44% lo ha practicado y le ha gustado, y un 36% piensa probarlo alguna vez. En cuanto a ellas, aproxmadamente el 50% lo ha probado, pero sólo les gustó al 27% del total. Y un 24% no probará jamás el sexo anal:

Como era de esperar, debido a la “morfología”, los homosexuales son los más aficionados a la sodomía:

Hablando del ano como zona erógena, encontramos un resultado interesante: así como gracias a la anterior pregunta veíamos como el hombre era aficionado – sea como practicante actual o por interés futuro - al sexo anal, en cambio “con el propio culo no se juega”: aunque un 34% lo incluye habitualmente en sus juegos con la pareja, un 38% no quiere ni probarlo. Curioso tambiñen que un 15% de ellos no se atreva a decirle a su pareja su deseo de jugar con su ano.
Al 20% de ellas no le ha gustado utilizar el ano como zona erógena en sus relaciones:

Era lógico esperar que los homosexuales considerasen el ano como zona erógena en sus relaciones:


